10/12/2012
Hech. 10:1-9
preparándonos para la manifestación de Dios en nuestra vida
Como hijos del Reino debemos prepararnos para que Dios se manifieste en nuestra vida
I. UNA VIDA PIADOSA HACE QUE DIOS SE MANIFIESTE EN NUESTRA VIDA v. 1-4
Una vida piadosa tiene un temor reverencial a Dios, respeta el culto a Dios como: oración, su Palabra, se cuida de no ofender a Dios con el pecado, no se contamina con la mundanalidad. Cornelio fue un hombre piadoso, se apartó el culto idolátrico romano, de la inmoralidad, busco a Dios de manera sincera y pura, era generoso con su prójimo y Dios con su economía, amaba y adoraba a Dios con todo su corazón.
Esa manera de vivir piadosa, subió para memoria delante delante del Señor. y Dios decidió intervenir, manifestarse, en la vida de Cornelio enviando su ángel para darle instrucciones respecto a su necesidad.
Amado prepárece con un vida piadosa y nuestro Dios se manifestará en su vida.
II. UNA VIDA DE ORACIÓN HACE QUE DIOS SE MANIFIESTE EN NUESTRA VIDA v. 2,9,30
Una vida de oración, es una vida disciplinada a la oración, una vida ininterrumpida de comunión con Dios. Este hábito de vida preparo la vida de Cornelio para que la mano de Dios estuviera a favor de él.
Amados, en este tiempo Dios se manifestara en sus hijo de manera poderosa, con milagros, maravillas, prodigios, sobre todo rescatando las almas del pecado, por tanto prepárece con una vida de oración y Dios se manifestará a través de su vida. porque orando se: se sanan los enfermos, se rescatan las almas del pecado, se abren los cielos, cae fuego del cielo, orando.
III. UNA VIDA OBEDIENTE AL SEÑOR HACE QUE DIOS SE MANIFIESTE EN NUESTRA VIDA. v. 5-8, 19-23
con una vida de obediencia a Dios, se cumplen los propósitos de Dios, por otro lado, Dios conoce las necesidades de sus hijos, criaturas, y para ayudarles e intervenir a su favor, necesita que sus hijos sean obedientes a él. Cornelio fue obediente, Pedro fue obediente y el propósito de Dios se cumplió.
Amados, vienen tiempos en que Dios se manifestará poderosamente en las vidas de sus hijos, prepárece con una vida obediente a él, no se contamine con la mundanalidad, apártece del pecado, predique su palabra. santifíquese, Dios e manifestara a través de usted.