19/08/2026
"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierra, recibirá cien veces más, y heredera la vida eterna" (Mt 19,30).
Excelencia Rdisma, Mons. Estanislao Dowlasiewicz;
Estimado P. Juan Baran, Párroco;
Sacerdotes presentes, Seminaristas;
Queridas Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús con la Hna. Provincial de Corea; Hermanas y Hermanos en la Vida Consagrada;
Delegación de los fieles de la parroquia Maria Auxiliadora;
Hermanos y Hermanas en Cristo.
La notocia del sensible fallecimiento de la Hna. Marisoha Kim, ha confirmado lo que Él Señor decía acerca de la promesa de recibir "cien veces más " cundo lo seguimos.
De muchos lugares, casas, hermanas y hermanos, familias, comunidades y grupos, llegaban las condolencias unidas al agradecimiento al Señor por su vida y misión realizada con tanta dedicación en la parroquia se Maria Auxiliadora, y en medio de sus comunidades.
Y tal como se cumplió la primera parte de su promesa, creemos, y pedimos también, que se cumpla la segunda: "de heredar la vida eterna".
Oremos al Señor, que por su gran misericordia, la hermana Marisoha pueda heredar la vida eterna en el Reino Celestial.
Qué el Espíritu de Cristo Resucitado sostenga la esperanza de su familia doliente en Corea del Sur, de su comunidad religiosa, de las hermanas que todavía permanecen en el hospital Católico, y de todos nosotros, que tuvimos la dicha de conocerla, y caminar con ella en la alabanza al Sagrado Corazón, y en el servicio al projimo, desde los más pequeños hasta los ancianos.
Querida Hna. Marisoha.
Te pedimos, ayúdenos a caminar tomado de la mano de Jesús, y de la mano de su Madre Inmaculada, Maria Auxiliadora.
Que no olvidemos a recorrer este camino unidos a su comunidad, que es la Iglesia.
Que haya una generosa respuesta de las jóvenes para seguir tus pasos en la Vida Consagrada.
Solamente de este modo podemos cumplir la misión, que Él nos ha confiado, de ser sus discípulos misioneros de su Amor infinito.
¡Dale Señor a nuestra hermana Marisoha el descanso eterno, y brille para ella la Luz eterna!
Fraternalmente, +Antonio Bonifacio Reimann