24/12/2023
Una noche, hace 2024 años, se unió el Cielo con la Tierra. Una joven Virgen da a luz a la Luz del mundo. Dios, el Todopoderoso, se hace un bebito, baja para habitar en medio de nosotros, a enseñarnos, con su ejemplo de vida, cómo debemos amarnos. Gran asombro: el creador del mundo no tiene hogar y no va a encontrar lugar donde reclinar la cabeza, excepto en la cruz. El que todo lo puede necesita que lo tengan en brazos, el puro amor necesita que lo mimen, la Palabra es incapaz de hablar, el que creó el sol necesita ser mantenido calentito, el que se va a dar como Pan de Vida necesita que lo alimenten. Hoy, en la ciudad más pequeña, a la hora más oscura, en la estación más rígida, en la más helada y pobre gruta, preparada para albergar ganados, nace el Salvador de la humanidad, el Mesías, nuestro Amigo, Redentor y Señor. María lo recibe con un beso sobre el corazón que late fuerte de amor por nosotros, curando de antemano la herida de la lanzada. Que el dulce Niño Dios centuplique sobre nosotros sus divinas consolaciones celestiales, cumpla nuestros buenos deseos, nos llene de su Santo Espíritu, nos cubra con el fuego de aquel amor por el cual se hizo el más pequeño entre nosotros y nos mantenga siempre con corazón de niños llenos de paz, alegría y amor. ¡FELIZ NAVIDAD!