25/05/2026
Domingo de Pentecostés
Reflexión:
Hoy celebramos Pentecostés, el día en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y nació la Iglesia. Es una fiesta de fuego, de impulso, de renovación. El Espíritu Santo no vino para que las cosas siguieran igual, sino para transformarlo todo: para llenar de valentía a los miedosos, de palabras sabias a los ignorantes, y de amor fraterno a quienes vivían encerrados en sí mismos.
El mismo Espíritu que descendió como fuego sobre los apóstoles quiere hoy encender también nuestro corazón. Él desea darnos una fe viva, una alegría profunda, una fuerza interior que nos impulse a vivir como verdaderos hijos de Dios. No celebremos Pentecostés como un recuerdo lejano, sino como una experiencia presente. Hoy, el Espíritu Santo quiere derramarse sobre nosotros, si lo dejamos actuar.
Abramos el alma con confianza. No pongamos barreras ni excusas. Digámosle que lo necesitamos. Dejemos que sople su viento y queme lo que nos paraliza. Dejemos que encienda la chispa del amor, para que nuestra vida sea luz para los demás.
¡Feliz y bendecido Pentecostés!
Oración:
"Espíritu Santo, ven hoy a mi vida con la fuerza de tu amor.
Sopla sobre mi alma tu viento renovador y quema en mí todo lo que me aleja de Dios.
Llena mi corazón de fuego y valentía, para que no viva más encerrado en mis miedos ni en mis rutinas.
Hazme testigo de tu alegría, sembrador de tu paz y portador de tu luz.
Hoy, en Pentecostés, te abro las puertas de mi vida:
entra, transforma, enciende, renueva.
Que mi corazón sea un nuevo cenáculo donde tú te manifiestes.
Amén."
Pasan cosas linda en La Capilla!