05/05/2024
🔵 | 𝗡𝗢𝗩𝗘𝗡𝗔𝗥𝗜𝗢-𝗦É𝗣𝗧𝗜𝗠𝗢 𝗗Í𝗔: 𝗘𝗟 𝗣𝗔𝗗𝗥𝗘 𝗦𝗔𝗟𝗩𝗔𝗜𝗥𝗘 𝗬 𝗟𝗔 𝗕𝗔𝗦Í𝗟𝗜𝗖𝗔
En este noveno día del camino de preparación para la fiesta de nuestra madre, nos
queda contemplar la obra del Gran Capellán de la Virgen, el sacerdote vicentino Jorge
María Salvaire.
Jorge María Salvaire nació en Castres (Francia) el 6 de enero de 1847. Ingreso a la
Congregación de la Misión en 1866, realizando en Paris sus estudios de filosofía,
teología, dibujo y canto. El 4 de junio de 1871 fue ordenado sacerdote. Ese mismo año
llego a la Argentina y, un año más tarde, fue enviado en calidad de teniente cura del P.
Eusebio Fréret, a colaborar en la atención pastoral del célebre Santuario de Nuestra
Señora de Luján. En enero de 1874 paso a la población fronteriza de Azul a fundar, junto
al P. Meister, “la misión de los indios”. En octubre de 1875 realizo el viaje apostólico a
las tolderías del Cacique Manuel Namuncura en Salinas Grandes, lugar donde formulo
sus famosos votos marianos, tras ser milagrosamente rescatado por la Virgen de un
conflicto con los indios: los votos fueron difundir su devoción, escribir su historia y de
construir un nuevo templo. Estos tres votos fueron cumplidos escribiendo la primera
historia del Virgen de Luján, publicada en 1885, difundir su culto a través de un
devocionario, la novena y la revista Perla del Plata, y la comenzar la construcción de la
gran Basílica, hacia el año 1891, obra que no pudo ver finalizada, pues la muerte lo
sorprendió joven, a los 52 años, el 4 de febrero de 1899, hacia el final del día, de noche.
Su proceso de beatificación está abierto, y sus restos descansan en el santuario, a los
pies del altar de la Medalla Milagrosa.
𝗢𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗱í𝗮
Padre de misericordia, que en el testimonio del Siervo de Dios Jorge María Salvaire, nos
has regalado el testimonio de un sacerdote entregado por los peregrinos, que hizo de
su vida un canto de amor a María, te pedimos que nos regales un corazón apostólico,
deseoso de hacer que muchos conozcan a la Virgen de Luján y pueda experimentar su
amor de madre que no falla. Amen
Dios te salve...
Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros.
𝗢𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗮 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗦𝗲ñ𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗟𝘂𝗷á𝗻
Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria; hoy alzamos nuestros ojos y nuestros brazos hacia tí... Madre de la Esperanza, de los pobres y de los peregrinos, escúchanos...
Hoy te pedimos por Argentina, por nuestro pueblo. Ilumina nuestra patria con el sol de justicia, con la luz de una mañana nueva, que es la luz de Jesús. Enciende el fuego nuevo del amor entre hermanos.
Unidos estamos bajo la celeste y blanca de nuestra bandera, y los colores de tu manto, para contarte que: hoy falta el pan material en muchas, muchas casas, pero también falta el pan de la verdad y la justicia en muchas mentes. Falta el pan del amor entre hermanos y falta el pan de Jesús en los corazones.
Te pedimos madre, que extingas el odio, que ahogues las ambiciones desmedidas, que arranques el ansia febril de solamente los bienes materiales y derrama sobre nuestro suelo, la semilla de la humildad, de la comprensión. Ahoga la mala hierba de la soberbia, que ningún Caín pueda plantar su tienda sobre nuestro suelo, pero tampoco que ningún Abel inocente bañe con su sangre nuestras calles.
Haz madre que comprendamos que somos hermanos, nacidos bajo un mismo cielo, y bajo una misma bandera. Que sufrimos todos juntos las mismas p***s y las mismas alegrías. Ilumina nuestra esperanza, alivia nuestra pobreza material y espiritual y que tomados de tu mano digamos más fuerte que nunca: ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA, CANTA Y CAMINA!