22/08/2017
[ Salmos 127:1 (NVI) ]
"Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles.
Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes."
Cuando la palabra de Dios se refiere a "LA CASA", se refiere a nuestro corazón, a nuestra vida; por lo tanto, también se refiere a TODO lo que forma parte de ella, pareja, hijos, trabajo, negocio, estudios, proyectos,etc.
Es muy claro el mensaje, si Jesús no es la base de tu vida, no es la base de tu casa, es en vano el esfuerzo que haces,
porque de un momento a otro, esa casa se puede derrumbar,
tu vida se puede desarmar (enfermedades, miseria, peleas, etc.) Una mínima lluvia, un poco de viento y todo lo que costó sacrificio se viene abajo.
Es necesario conocer de Jesús, para que nuestra casa pueda soportar cualquier temporal, para poder sobrellevar los problemas diarios. Porque en el momento en el que todo se viene abajo en lo primero que pensamos es "Por qué Dios?" "Por qué me pasa esto a mí?"
Y la respuesta es: "Porque estas lejos de mi, porque no me escuchas, porque no me prestas atención, porque me evitas y sin tu consentimiento yo no puedo hacer nada"
Pero lo bueno de tener un Dios compasivo es que no importa lo lejos que estés de ÉL, tené la seguridad de que está esperándote, así como un padre espera a su hijo perdido, con los brazos abiertos, ÉL está ansioso por escucharte.
ÉL no te promete una vida sin problemas, pero si te promete la victoria atrás de cada problema, siempre y cuando estés a su lado.
Bendecido Martes!