25/05/2026
Celebración del aniversario del nacimiento de Buda Sakyamuni.
Palabras de Kyomu Seoltawon Hasang
25 de abril / 16 de mayo del año 111 de Wongi (domingo)
El significado histórico de la aparición del Won-Budismo
Mucho gusto. Soy Kyomu Seoltawon Hasang. Desde 2008 he enseñado a estudiantes en el departamento de Won Buddhism del Won Institute of Graduate Studies, y desde 2025 asumo la responsabilidad como presidente de la fundación educativa Won Edification Center que apoya dicha institución.
Hoy, en ocasión del Gran Día de la Iluminación y Fundación del Won Buddhism, me gustaría hablar sobre el significado histórico y religioso del nacimiento del Won Buddhism.
Desde que los seres humanos comenzaron a vivir en grupos, la religión ha constituido una raíz importante de la cultura y ha desempeñado un papel fundamental en la sociedad.
En pocas palabras, la religión ha ofrecido valores esenciales para la humanidad al proponer principios éticos que permiten la convivencia pacífica en la sociedad o comunidad.
Es decir, el amor en el cristianismo o la compasión en el budismo son valores fundamentales que permiten vivir ayudándonos mutuamente.
El Gran Maestro Sotesan enseñó que la intención fundamental de todos los sabios es la misma, y que las diferencias solo radican en los métodos según la época y la mentalidad de las personas.
Así, grandes sabios han aparecido según el tiempo para guiar a la humanidad, entonces, ¿por qué Sotesan abrió una nueva religión?
Sotesan observó que, aunque los fundadores de religiones han transmitido sus enseñanzas a lo largo de la historia, la mentalidad moderna ha cambiado mucho debido al desarrollo de la civilización científica y material, lo que ha llevado a que las personas se vean seducidas por lo material y surjan diversos problemas sociales, reconociendo así la importancia de una civilización espiritual o moral que equilibre estos excesos.
Consideró que el desarrollo científico ha hecho que la civilización material alcance un nivel tan grande que puede llamarse una “gran transformación”, con el riesgo de que las personas se conviertan en esclavas de lo material. Especialmente en la sociedad moderna, la confianza en la ciencia supera la fe en las enseñanzas religiosas.
Aquí surge inevitablemente la pregunta: ¿pueden coexistir la ciencia y la religión?
El gran científico del siglo XX, Albert Einstein, dijo: “La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega”. Einstein consideraba que solo cuando la racionalidad científica y la espiritualidad ética se armonizan, la humanidad puede avanzar correctamente.
Sotesan tampoco vio negativamente la ciencia, sino que enfatizó la coexistencia entre religión y ciencia para el progreso de la humanidad.
Por ello, declaró como motivo de la fundación del Won Buddhism: “Cuando la materia se transforma, transformemos el espíritu”.
Aunque el valor de la religión es importante, en épocas pasadas cuando la inteligencia humana no estaba tan desarrollada como hoy, los sabios guiaron a la humanidad mediante enseñanzas adaptadas a la mentalidad y nivel intelectual de la época, más que basadas estrictamente en la verdad científica.
Sin embargo, en la sociedad moderna, donde la inteligencia humana ha alcanzado un alto nivel de desarrollo, es necesaria una nueva enseñanza que armonice con la verdad científica.
Por ello, Sotesan declaró la fundación del Won Buddhism como un camino basado en “la fe en una religión de la verdad y la práctica de una moral basada en hechos”, para guiar a toda la humanidad y a todos los seres vivos desde el mar del sufrimiento hacia un vasto mundo de felicidad.
Aquí, la expresión “fe en una religión de la verdad y práctica de una moral basada en hechos” es sumamente importante.
Esto se refleja en la doctrina del Won Buddhism, centrada en la verdad del Ilwonsang, que se divide en el camino de la fe y el de la práctica, enfatizando la aplicación de los Cuatro Principios Fundamentales: gratitud y retribución, servicio desinteresado, iluminación y acción correcta, y aplicación del Dharma.
En este marco, el camino de la fe incluye la gratitud y la retribución, así como el servicio desinteresado, mientras que el camino de la práctica incluye la iluminación y acción correcta, y la aplicación del Dharma.
Aunque hoy no hay tiempo suficiente para explicarlo en detalle, citaré unas palabras del tercer Dharma Master del Won Budismo, el Gran Maestro Desan, que resumen bien esta enseñanza.
Él dijo: “A lo largo de la historia de la humanidad ha habido dos grandes descubrimientos: uno es que el Buda descubrió la mente, y el otro es que Sotesan descubrió la gracia.”
En otras palabras, el Buda enseñó que la felicidad y el sufrimiento surgen de la mente humana. Es decir, la raíz del sufrimiento son los tres venenos: el deseo, el odio y la ignorancia. Enseñó que eliminando estos tres venenos y cultivando la generosidad, el amor y la sabiduría, uno puede alcanzar la liberación.
Sotesan valoró profundamente la enseñanza del Buda, alabándolo como el “Santo entre los santos”.
Al mismo tiempo, destacó que en la era moderna, con el avance de la ciencia y la evolución de la inteligencia humana, es necesario un camino religioso basado en la verdad y la moral práctica, enfatizando la gratitud y la retribución.
Enseñó que existen cuatro grandes gracias que sostienen nuestra vida, y que al retribuirlas, debemos vivir contribuyendo a una sociedad segura y pacífica.
En particular, estableció principios prácticos para retribuir estas gracias: respecto al cielo y la tierra, la vía de la acción sin apego; respecto a los padres, la protección de los débiles; respecto a los semejantes, el beneficio mutuo; y respecto a la ley, realizar la justicia y abandonar la injusticia.
Practicar la retribución de estas cuatro gracias constituye la esencia misma de la fe en el Won Budismo.
Este concepto representa una innovación importante en la historia del pensamiento religioso, distinta de las prácticas tradicionales basadas en la petición de bendiciones.
Mientras que en el pasado dominaba la lógica de la supervivencia del más fuerte, Sotesan permitió ver el mundo desde la perspectiva de la gratitud universal.
En resumen, si descubrimos la mente interior, superamos el deseo, el odio y la ignorancia, y cultivamos la generosidad, el amor y la sabiduría, alcanzaremos la paz interior. Y si reconocemos la gracia en el exterior y vivimos con gratitud en lugar de resentimiento, podremos construir una sociedad de armonía y coexistencia, no de conflicto.
De esta manera, podremos realizar una sociedad completa tanto interior como exteriormente, una civilización avanzada y un mundo ideal en la tierra.
Ese es el gran significado histórico del nacimiento del Won Budismo.
En este día especial, deseo que la luz, la paz y la felicidad acompañen el camino de todos los presentes que celebran esta ocasión.