13/11/2020
Hageo 2:8
"Mia es la plata y mío es el oro"
Mirando bien este versículo, Dios me mostró algo interesante; algo que me gustaría compartirlo con vos.
Pude notar una realidad que no siempre la tenemos en cuenta, o por lo menos, la tenemos a medias...
Cuando Dios nos dice que suya es la plata y el oro, no está diciendo "hijo, es necesario preocuparse por tu necesidad cuando sabes que no estás solo? Cuando sabes que nunca voy a dejarte en la miseria? Cuando sabes que todo lo que necesites, yo lo tengo? Todo lo que ves es mío, es mi creación. Todo me pertenece!! Que puede faltarte?
No importa cual sea la necesidad, tenemos un Dios Todopoderoso que está atento a nuestras necesidades, que nunca nos va a dejar (ver versículo 5) y está dispuesto a ayudarnos.
Estoy completamente seguro de que lo que dije es algo que todos lo entendimos fácilmente. Pero hay algo más... Porque el fin de este mensaje no es recordar que todo es de él, sino que es AFIRMARLO. Y si lo tomamos desde esta perspectiva, me gustaría hacerte una pregunta, ya sabiendo que todo es de él, y que quiere bendecirnos y declaramos que lo hará, que le damos a Dios por todo lo que no da? Le damos o retribuimos a Dios lo que es de él? Y no hablo solamente de los diezmos y la ofrendas (que dicho sea de paso es un orden de Dios), también hablo de nuestro tiempo, de nuestra dedicación, de nuestro amor hacia las personas que nos rodean, nuestra fidelidad.. esto engloba muchas cosas y siento que pocas son las que le damos a Dios.
Él quiere bendecirnos de una manera sorprendente!!
A ver, pensemos por un momento.. si es el dueño de todo, y para redondear todo somos "sus hijos", como vamos a pensar que nos va a bendecir?? Obviamente quiere hacerlo pero hay una condición, el puede hacerlo solo si nosotros OBEDECEMOS a su palabra.
Te animo a que te acerques a Dios, a que hables con él y le cuentes tus problemas, que te comprometas a seguirlo, a servirlo, y a obedecer su palabra.
RECUERDA: Dios va nuestro lado, el nunca nos dejará y su bendición siempre estará sobre nuestra casa.